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16 de Julio de 2009. Pregón de las Fiestas de la Virgen del Carmen:
Puedes leer una presentación del pregonero, realizada por María José Teja García,
en la sección de CURIOSIDADES, apartado TEXTOS
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(Música de Pasodoble Torero. Voces en off)
- Pepe. ¿Vienes a escuchar el pregón de la feria?
- ¿Quién lo da este año?
- Me han dicho que Miguel Marín. La gente lo conoce por Miguelete.
- ¿Qué es, torero?
- Que va. Este no ha toreado en su vida.
(Miguel Marín)
Hombre yo si que he toreado; además en tres plazas. Bueno en dos, La primera vez fue en una era, en la huerta de Leonor. Fuimos tres, mis primos Juan Antonio García del Valle, Antonio del Valle Moreno y Yo. Toreamos una Becerra y tuvimos que salir por patas. Llegamos corriendo hasta la huerta de Fernando.
En las plazas de Canarias y Marbella salí a hombros de los voluntarios de la Cruz Roja, por lo que he pensado que lo de torear lo voy a dejar para el torero local, el Hijo del farmacéutico. José Francisco Medina Lezama. Cuando venía de Ronda, siempre estaba con los chavales en el campo de fútbol, entre otros, Pepe y Paco Martel. Estando estudiando en Málaga, más que estudiar lo que hacía era jugar a fútbol, pero tampoco esto era lo mío, así que dejé las dos cosas y me puse a trabajar.
A partir de ahora me voy a dedicar a cantar con el Coro “”Mi Gente”. ¡En el estribillo podéis acompañarnos todos!
"LOS COLORES DE MI PUEBLO"
1. Málaga tiene la fama (bis)
del vino y del aguardiente
Montecorto de sus brevas,
del nacimiento y sus gente (bis)
ESTRIBILLO
Ohú que bien, ohú que bien, ohú que bien, que bien, que bien, que bien, que bien .....
2. Azul, verde y blanco son (bis)
los colores de mi pueblo.
Y “pa” que no se me “olvie”
en la cabeza los llevo (bis)
ESTRIBILLO
3. En Montecorto nací (bis)
luego me fui “pa” Marbella.
Málaga me recogió,
no he visto mare más buena (bis)
OLÉ!
En la vida, he tenido algún que otro contratiempo, pero a la vez, he tenido mucha suerte. La más importante, tener una mujer como la que tengo, la niña de Mollina, Pilar; y mis tres hijos. Que hoy por suerte no pueden estar presentes al encontrarse trabajando, esto, hoy día es un lujo. También a mi niña Nerea (mi nieta), que hoy está entre nosotros.
Buenas tardes a todos los presentes reunidos en esta plaza de la Ermita, donde tantas ferias hemos celebrado desde que comenzó en 1888. Encontrarme aquí con mis amigos, familiares y paisanos es para mi muy emocionante. Os voy hablar con el corazón, no sé si esto me va a traicionar.
Quiero agradecer a la bandolera la presentación tan cariñosa y entrañable que ha hecho de mí. En las veces que he hablado con ella se que es una excelente persona y amiga de sus amigos. Su corazón está entre dos aguas se siente tan porteña como montecorteña. Espero que la niña que viene tenga todo el arte y la alegría que tiene su madre y abuelos.
Quiero saludar a las autoridades, mayordomos, al Coro Mi gente, Hermanos de la Hermandad del Cristo del Perdón y a todos los presentes.
Me hago dos preguntas. ¿Que hago aquí? ¿Que les digo a mis paisanos?
Me encuentro aquí porque he sido invitado a dar el pregón de la feria en honor de nuestra patrona la virgen del Carmen. En primer lugar tened por seguro que lo hago con todo el cariño que tengo por Montecorto y sus gentes. No os podéis imaginar la alegría que siento cuando dicen en algún lugar, ese es de Montecorto.
¡Qué orgullo es ser de un pueblo, sentir sus raíces! Desde que salí de aquí he sentido cerca a nuestro pueblo, nuestras gentes y costumbres. Además presumo de ello cuando estoy fuera. Una cosa que echo en falta es que en el D.N.I. no aparezca nacido en Montecorto.
Octavio en su pregón del año 1995 decía y era cierto que a Montecorto se le ignoraba y desconocía fuera de los límites de la serranía de Ronda. Lo primero sigue casi igual, lo segundo creo que ha cambiado. Doy fe de haber escuchado hablar bien de mi pueblo. Se de amigos y conocidos que no son de aquí que alaban tanto a Montecorto como a su gente. Esto cuando uno vive fuera, le llena de satisfacción, y se debe en parte a paisanos como Octavio, Ignacio González con la página de Montecorto.com, Paquita López, José Luis Conde, a los anteriores pregoneros, los componentes de la Hermandad del Cristo del Perdón, de Maleza, Er Peche y demás paisanos. Desde aquí los animo a que continúen trabajando por el pueblo y sigan dando caña donde quiera que estén.
Cuando oigo decir este es un cateto de Montecorto me llena de orgullo. Para mi el cateto tiene mucho que enseñar
Voy a citar una anécdota, que ocurrió cuando se construía la nueva carretera. Uno de nuestros paisanos se sentaba largas horas para ver como se realizaba la obra. Un día el encargado de la obra se le acercó y le dijo:
- Hola, soy Teodoro Sánchez, ingeniero que ha hecho los estudios y encargado de la obra y la maquinaria.
- Yo soy vecino del pueblo, me llamo José.
- Ingeniero: veo que nunca habeis visto una carretera moderna, dime ¿cómo lo haceis aquí?
- José: Bueno nosotros, cuando hacemos las carreteras de un pueblo a otro, soltamos un burro veterano y el animal coge el camino más corto y seguro y por ese camino, hacemos la carretera.
- Ingeniero: ¿y que pasa si no tienen burro?
- José: entonces llamamos a un ingeniero.
Desde siempre he tenido una espina clavada y era el no haber sido mayordomo en mi pueblo. Pero me la he quitado con creces con los últimos acontecimientos, como el dar el pregón de la Semana Santa del 2008, asistir con el coro Mi gente a la misa en honor de la Virgen del Carmen, participar en las últimas Romerías, estar integrado en la Hermandad del Cristo del Perdón y colaborar en la procesión de nuestra Patrona como portador de trono. Montecorto me ha dado mucho más de lo que yo le he dado.
A finales del año 2008, cuatro jóvenes de Montecorto, concretamente los Mayordomos, llegaron a mi casa en Málaga, para comunicarme que querían que este año fuese el pregonero. Sinceramente, me llenó de orgullo, aunque les comente que me iba a poner muy visto. En el bar de Antonio Lirio, un paisano, les dije que contaran conmigo. No me podía negar. La petición venía de hijos de amigos míos y caló tan profundamente en mí que no lo dudé, aunque os tengo que decir que llevo muchos años siendo pregonero de nuestro pueblo por donde quiera que he ido.
Según dijo el profesor Tierno Galván, los pregones deben ser como las minifaldas, cortos y que enseñen mucho.
Otros entendidos dicen que lo importante es no olvidar el nombre del patrón o patrona del lugar y cuando tenga un momento de duda u olvido, gritar bien fuerte !Viva nuestro patrón! y así salir del paso.
Yo voy a intentar que sea corto, que no se demore la hora de la cervecita, el fino y las tapas; en fin, la hora de la fiesta. Lo de enseñar mucho lo dejo para otras personas que estén más documentados que yo.
En cuanto a lo segundo, no puedo decir sólo por cubrir el expediente. VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN.
No puedo olvidar los días de procesión de mi niñez y cómo al pasar la virgen por nuestras calles y detenerse ante la casa de algún enfermo, tanto éstos como sus familiares clavaban su mirada en ella llena de fe y esperanza.
AQUÍ LA TIENES DELANTE
JUNTO A TODOS LOS PAISANOS.
RÉZALE CON FE, PÍDELE CON FE,
QUE CON FE TODO SE ALCANZA.
ESTAMOS TODO EL AÑO
ESPERANDO ESTE MOMENTO.
MIRARTE A LA CARA Y SENTIR
SENTIR MUY DENTRO
QUE ME MIRAS, MADRE.
YO SIGO EN MI REJA,
EN MI REJA
REZÁNDOTE EN SILENCIO.
El pregón se lo quiero dedicar a mi familia en general, especialmente a mis padres, y a los paisanos que un día tuvieron que hacer las maletas y dejar nuestro pueblo, en algunos casos para siempre, y en otros temporalmente. Y, por supuesto, a los que se quedaron aquí luchando, que también fue muy duro para ellos. Creo que ha merecido la pena el esfuerzo. Hoy estarán contentos por la naturaleza, la tranquilidad, y la calidad de vida que tienen. También se lo dedico especialmente a los abuelos que quedaron al cuidado de sus nietos al tener que salir sus padres a trabajar fuera. Se que donde quiera que estén hoy, estarán con nosotros.
"EMIGRANTE"
1. Emigrante.
Yo también fui emigrante,
de aquí me tuve que ir.
En agosto vengo a verte,
“pa” no olvidarme de ti. (Bis)
A la feria Montecorto,
yo no debo de faltar,
y a nuestra Virgen del Carmen
no le dejo de rezar.
No le dejo de rezar,
a esa Virgen tan bonita.
Patrona de Montecorto,
es nuestra Madre bendita.
2. Días.
Me fui a pasar unos días,
y han “pasao” muchos años.
Siempre te tengo en mi mente,
y no me puedo “olvia”,
de mi pueblo ni “Mi gente”.
Fueron momentos difíciles, sobre todo para los mayores. Los niños, o los zagales, como decíamos antes, éramos felices a nuestra manera. Tuvimos la suerte de vivir en un pueblo en plena naturaleza. Además de ir a la escuela (algunos no podían ir al tener que ayudar a sus padres en las tareas del campo), jugábamos a los indios, en los tajos de la Peña (el fuerte que había que conquistar era enorme), mi amigo Diego Rubio luchando con otro por apropiarse de un arco y unas flechas de Paco Torres, tuvo tan mala fortuna que recibió un flechazo en un ojo y por poco hace que lo pierda.
Jugábamos al fútbol en cualquier era del pueblo o rastrojo que apañábamos. Casi siempre aprovechábamos los terrenos propiedad de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que estaban baldío debido a las grederas que sufrimos en 1963.
Un grupo de jóvenes capitaneados por Alfonso Moreno, como José Antonio del Valle, Cristóbal Escalante, los Hermanos Esquivel, José García, Mateín, Antonio del Valle, Antonio Brioles, Bernabé García y tantos otros como vuestro pregonero de este año, luchamos por tener el campo de fútbol que hoy disfrutamos. Los partidos de fútbol se organizaban con los pueblos de alrededor, casi siempre con Grazalema.
Por cierto que de aquél tiempo tenemos un triste suceso: el maquinista que trabajaba en la ladera de la Cañada Mahón se ofreció en sus horas libres para allanar con la máquina el futuro campo de fútbol, con tan mala fortuna que perdió la vida en un accidente, lo que conmocionó a todo el pueblo.
En esta época nos apoyaron los alcaldes de entonces, Diego del Valle del Valle , José Carlos Moreno y el párroco Don Vicente Matabuena, de ahí el bautizo del campo con su nombre. No se si en la actualidad continua con él.
De mi infancia y juventud tengo muchos recuerdos. Hasta los ocho años viví en la fuente de Abajo. Jugábamos junto a la carpintería de Corbacho y en la huerta de “Teresa la Peña”, con los hijos de Juan Setenil, dos familias que me trataban muy bien sobre todo Herminio con el que sigo manteniendo una buena amistad.
Después nos trasladamos a Calle Molino. Me acuerdo mucho de nuestros compadres Simón y Concha. Fuimos, y aún seguimos siendo, dos familias muy unidas. La verdad es que pasamos algunas penurias, aunque poníamos al mal tiempo buena cara, tomándonos la situación con alegría y buen humor. Tanto Concha como mi madre eran cómplices en los avatares del día a día. Para Simón yo era su secretario; le ayudaba a cobrar los impuestos municipales y me venía muy bien el dinero que me daba.
En la casa de Diego Rosa, había muchos zapatos y muchos niños. Y en el fuego de la chimenea una cafetera negra siempre dispuesta, con café o cebada que solían tomar mi madre y otras vecinas cada vez que pasaban por allí.
Los niños nos buscábamos la vida, cogiendo espárragos, almendras, y alguna que otra fruta, en las distintas huertas. Aunque yo me sentía privilegiado, gracias a mis abuelos y tíos, tanto paternos como maternos, especialmente a Mari Valle que siempre tenía una silla para mí a la hora de las comidas. Si no estaba, mi primo Antonio me buscaba.
Al no tener televisión nos entreteníamos jugando en la calle. Cualquier rincón era bueno. Montecorto era todo nuestro: La revaleta de María Valle. Los baños en el río. El regaillo…
El Charco del Algarrobo fue la primera zona nudista de la época, pues al menos los niños, nos bañábamos en pelotas. Los paseos al pozo de las Monjas y al puente, las excursiones al Gastor, a la Venta del Tío Paco y al Castillo del moral llenaban nuestro tiempo de ocio.
En una copla escuché:
MONTECORTO TIENE HUERTAS
UNA FUENTE Y UN CASTILLO
AL QUE NO PUEDO LLEGAR
PORQUE “ME HAN CORTAO” EL CAMINO.
Me da pena, que debido a los obstáculos que se están poniendo últimamente en estos caminos los más jóvenes no puedan disfrutar del entorno como nosotros lo hicimos.
No se me olvidan las primeras amistades. Mi pandilla: Francisco Valiente (Tareas), Miguel Tabernas, Manuel Aguilar, Antonio del Valle, Diego Rubio, Octavio Moreno, Cristóbal Escalante (Trujillo), Ana Rubio, Reme García, Maria Luisa del Valle, Paqui Sánchez, Inmaculada Escalante, Luisa García, Josefina LA DE MARGARA, entre otras. Los guateques que se organizaban en mi casa eran espectaculares. Un picú o tocadiscos a ritmo de los Beatles, los Brincos o Los Mustang, servían para que pasáramos la tarde-noche del domingo. Algunos amigos mayores como Antonio Delgado, Alfonso, Cristóbal, José Antonio del Valle, Isabel Escalante, Genoveva, y mi hermana Conchi, se unían a nuestra fiesta, de allí surgieron algunos amores.
De la feria de antes recuerdo las patatas fritas, los churros de mi abuela Concepción, el Chaché, Correas y, más tarde de mis padres. Las casetas de Turrón, las Cunitas, los volaores,…., Los Hermanos Martos llegaban muchos días antes. El montaje de las atracciones era todo un espectáculo para nosotros, además si ayudábamos, siempre teníamos algunos paseos gratis.
Acudíamos mucho a las casetas de tiro de Moreno, Diego Rosa, a las carreras de cintas a Caballo…
Mi primera bebida fue un vaso de casera en el Cine Imperial, regentado por Bernabé García. En el bar estaba Teógenes y su ayudante Juan García conocido por los amigos como Juanito el Pitillero. Como la casera no tenia gas, Teogénes se metía debajo del mostrador y hacía el ruido del gas con la boca.
Mi primer baile agarrado fue en la plaza. Tareas y yo fuimos a sacar a dos muchachas. No se negaron. Una de ellas era mi prima Isabel Valiente. Bailamos un pasodoble, lo aguantaron hasta el final y al día siguiente tuvieron que ir al practicante porque los pies lo tenían inflamados debido a los pisotones. ¡Cuánto se ha bailado y disfrutado en la plaza de la Ermita!
También recuerdo los bailes en el Rancho y su terraza al aire libre y aquellos salmorejos tan buenos con que nos deleitaba Conchita para acompañar con las primeras cervezas.
En la feria del 65, en esta misma plaza, una apuesta entre la orquesta y los jóvenes para ver quien se cansaba antes, hizo que estuviéramos bailando la misma canción durante toda la noche. No entramos en el “guines de los records” porque no se presentó ningún inspector que certificara tal osadía. Os invito a bailarla. ¡VAMOS! TODOS A UNA.
( Como en el año 1965, un grupo de los presentes en la plaza, bailaron la yenka)
En fin, es bueno recordar tiempos pasados pero no podemos olvidar que estamos aquí para dar comienzo a nuestra feria. Ya hemos celebrado el primer acto. La misa en honor de nuestra patrona la virgen del Carmen ha sido muy emotiva.
¡Qué Banda de Música y que pedazo de coro tiene Montecorto!
La fiesta es necesaria, es participativa, la fiesta une. Montecorto será durante estos días, lugar de encuentro, de alegría y de saber estar. Deseamos que los niños, jóvenes, mayores y visitantes, disfruten y lo pasen bien. Por eso nos hemos reunido aquí.
Hoy comienza la feria; la de la noche y la del día, o mejor dicho, de las 24 horas. La tenemos que crear entre todos, pero hay que organizarlo; de ello se encargan el Ayuntamiento y los mayordomos. ¡Que labor la de estos cuatro jóvenes para que todos disfrutemos de estos días de ocio y encuentro!
Qué alegría nos da cuando se van acercando las fechas y van llegando nuestros paisanos que están fuera. Cuando vengo a la feria, no vengo pensando en las actuaciones que hay; si son buenas, mejor que mejor, y si no también.
Pienso en lo bien que lo vamos a pasar. En que no haya problemas, En encontrarme con Cristóbal el del bar de la Parada. ¿Habrá venido Tareas?. Creo que sí, porque no se pierde ni una. ¿Y Mis primos? Los de Barcelona, los de Alicante, El Puerto, Alemania…
¿Veré a Mateín? (Qué buen portero era).
En estos días, nos olvidaremos un poco de la crisis y de cualquier problema. ¡VAMOS A DISFRUTAR DE LA FERIA!
Después del pregón nos tomaremos las copitas correspondientes. Pero antes, con el Coro Mi gente, familiares y amigos, iremos a distintos lugares para cantar y animar un poco esta feria de día (que por cierto quiero aclarar se viene celebrando desde 1888, lo que en otras poblaciones es mas reciente).
SI YO SUPIERA CANTAR
ABRIRÍA MI GARGANTA
“PA” QUE “TO” EL MUNDO ESCUCHARA
ESTA ALEGRE SEVILLANA.
PERO YO NO SE CANTAR
YO NO TENGO GARGANTA,
QUE SEA EL CORO MI GENTE
QUE ME VIENE A ACOMPAÑAR,
EL QUE AHORA MISMO, ¡YA!
ECHE AL AIRE ESE CANTAR.
Si nos quereis acompañar, el estribillo es muy fácil:
YO VENGO A VERTE,
YO VENGO A VERTE,
YO VENGO A VERTE,
PISAR TUS CALLES
VER A MI GENTE
“YO VENGO A VERTE”
1. Que bonito esta mi pueblo
con las claritas del día.
Con las claritas del día.
Que bonito esta mi pueblo
con las claritas del día,
el agua riega sus calles,
las flores son su alegría.
Las flores son su alegría,
las niñas van a la fuente,
los hombres a la salía.
Las niñas van a la fuente,
los hombres a la salía.
ESTRIBILLO
2. Entre Ronda y Grazalema,
allí se encuentra escondió.
Allí se encuentra escondió.
Entre Ronda y Grazalema,
allí se encuentra escondió.
Es mi pueblo Montecorto,
tierra donde yo he nació.
Tierra donde yo he nació,
con sus pinos y su huerta,
su pantano y su olivo.
Con sus pinos y su huerta,
su pantano y su olivo.
ESTRIBILLO
3. Hermano en semana Santa
en mayo de Romería.
En mayo de Romería.
Hermano en semana Santa
en mayo de Romería.
Celebramos los hermanos
con devoción y alegría.
Con devoción y alegría,
te cantamos una saeta,
bailamos con alegría.
Te cantamos una saeta
bailamos con alegría.
ESTRIBILLO
4.A nuestra Virgen del Carmen,
todo el año la venero.
Todo el año la venero.
A nuestra Virgen del Carmen
todo el año la venero,
en Julio vengo a mi pueblo
a hombros yo la paseo.
A hombros yo la paseo,
en la plaza le bailamos
un pasodoble torero.
En la plaza le bailamos
un pasodoble torero.
Cuando el sol se ponga por el Tajo de Lagarín empezaremos a prepararnos para la procesión de Nuestra Patrona, desde su templo al Nacimiento, pasando por los sitios de costumbre. Más tarde nos veremos en la Alameda en los distintos bares que montan los jóvenes. Si nos damos cuenta, mirando a nuestro alrededor la feria no ha perdido su encanto, sigue oliendo a churros, cerveza, algodón, vino fino…
VENGA FIESTA
VENGA FIESTA HASTA EL DIA
QUE ME GUSTA A MI LA FIESTA
POR LA NOCHE Y POR EL DIA.
QUE ME GUSTA SENTARME
EN EL MURO DE LA BODEGA
TOMARME UNA CERVECITA
CON UN TOMATE PICADO
SI PUEDE SER CON ATÚN
SI NO CON CEBOLLA O AJOS.
Y CHARLAR CON LOS AMIGOS
DE ESTOS TIEMPOS Y LOS PASADOS
SENTARNOS CON LA FRESQUITA
EN LA PLAZA DE LA ERMITA.
EN EL BAR DE DIEGUETIN
FRANCIS NOS PONE UNOS VINOS.
LENGUA EN SALSA CON PATATAS
PILI NOS DA A PROBAR
Y COMO HOY NOS HARÁ FALTA
LE PEDIMOS RELLENAR.
SI ESTÁ LOBATO CERRADO
NOS VAMOS “PA” LA PISCINA
LE PEDIMOS A PAQUINA Y A JESÚS
FILETITOS CON PATATAS
CON PATATAS Y PIMIENTOS.
NO PODEMOS TERMINAR
SIN VISITAR A CRISTOBAL
EN EL BAR DE LA PARADA.
PEDIRLE UNOS BUENOS TINTOS
BUENOS TINTOS DEL LUGAR
QUE SEAN DEL CHANTRE,
DE CUESTA DE LA VIÑA.
Y PA PODER ACOMPAÑAR
UN BUEN PLATO CARRILLÁ.
NOS DAREMOS UNA VUELTA
PARA HACER LA DIGESTIÓN
Y MIRAR A VER SI ALGUIEN
NOS PAGA EL FACTURÓN.
¡VIVA LOS MAYORDOMOS!
¡VIVA MONTECORTO!
Y QUE ¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN!
Miguel Marín del Valle
Montecorto 16 de julio de 2009
Puedes ver unas fotos realizadas durante la lectura del pregón en la sección de FOTOS, apartado FIESTAS
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15 de marzo de 2008. Pregón de Semana Santa:
Puedes leer una presentación del pregonero, realizada por Octavio Moreno y leída por Mari Carmen de la Rosa,
en la sección de CURIOSIDADES, apartado TEXTOS
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Templo Nuestra Señora del Carmen.
Voy a comenzar por devolver a mi amigo Octavio Moreno, mi presentador, todo el cariño y elogios que ha hecho hacia mí. Gracias, Octavio, eres uno de mis mejores amigos desde pequeño, y de mayor me la has demostrado más. Gracias por el amor que tienes a Montecorto y lo que haces por él con tus comentarios y escritos.
Dedicado a mi mujer, Pilar. A mis hijos, Miguel, Pilar y Rocío; a mis hermanas y a mis padres (en especial a mi padre) que fue hermano de la anterior hermandad y que en estos momentos seguro que sentiría muy orgulloso de verme como pregonero de nuestra Semana Mayor. A la familia Marín Valiente y del Valle Santos, así como a mi familia política. Y a mi nieta Nerea, la más pequeña, que también nos acompaña.
   Reverendo Padre, Don Timoteo Argüello Merino.
   Señor Alcalde Don Juan Antonio González García, Señores y señoras concejales.
   Don Salvador Rosa Gil, secretario de la Asociación Cultural Mayordomo de Ronda.
   Don Manuel Fernández González, Hermano de la Hermandad El Prendimiento de Ronda.
   Miembros de la Junta de Gobierno y Hermanos de la Asociación Parroquial Santísimo Cristo del Perdón.
   Señora Doña Josefina García del Valle, actualmente encargada del cuidado y mantenimiento del templo, sin olvidarme de Eduarda del Valle Orellana (Eduardita), Francisca Del Valle (Paca la Rubia), Irene Carrasco y Remedios Domínguez, entre otras.
En fin, a todos vosotros y a los que nos visitan en estas fechas tan señaladas.
Montecorteños todos: El estar fuera de Montecorto durante tantos años, aunque nunca haya perdido el contacto, hace que a cualquier acto que venga le dé aún más importancia. Últimamente, fui invitado por el Ayuntamiento durante dos años consecutivos a la Romería; al año siguiente, también fui invitado por esta Asociación a llevar a hombros por las calles de Montecorto a nuestra Patrona, la Virgen del Carmen, algo que desde joven siempre había deseado y que no había tenido oportunidad. A mi amigo Octavio le comenté la posibilidad de formar parte de la Asociación Parroquial, cosa que hice el día de Nuestra Patrona del año pasado. Este año he sido invitado para ser el pregonero de la Semana Santa, lo que me llena de orgullo, aunque no sé si estaré a la altura que Montecorto merece.
En la Romería del 2007, haciendo el camino con nuestra gente, entre canto y canto a la Virgen, hablé con Juan Miguel García Menacho, sobre los proyectos que tenía. Él estaba muy ilusionado y me comentó lo bien que se estaban organizando los diversos actos del pueblo, tanto por el Ayuntamiento, como por los Mayordomos y la Asociación.
Cuando María del Carmen de la Rosa Pérez y él me llamaron hace aproximadamente dos meses, para decirme que la Junta había decidido que fuera el pregonero, les dije que sí, que contaran conmigo. No pensé en la responsabilidad que ello conllevaba.
Desde Málaga, a la orilla del mar y donde tantos montecorteños vivimos, no pasa un día sin que me acuerde de mi pueblo y hable de él, como muchos otros paisanos. Montecorto es hospitalario, alegre, limpio, de gente sencilla y generosa. De ello siempre han dado fe todos aquéllos que nos han visitado. Yo he sido testigo. En los últimos cuatro años me han acompañado a la Romería y otros actos, el Coro “ Mi gente” al que pertenezco en Málaga. Ellos han elogiado nuestra buena acogida y se han sentido como en casa.
Ya de pequeño, y luego, cuando nos trasladamos a vivir a Marbella, recuerdo tener en mis manos la medalla de la antigua hermandad. Mi madre la guardaba con cariño en un viejo baúl, junto con fotos familiares de gran valor sentimental para nosotros.
Mis recuerdos de la Semana Santa montecorteña los tengo muy frescos en la memoria. Los vivía muy de cerca y de forma especial porque durante años fui monaguillo de nuestra iglesia, siendo párrocos Don Rafael Quijana, Don Ángel Ortiz, Don Luis Ramírez, entre otros, acompañándolos tanto en los actos litúrgicos como procesionales.
Me iba con Juan Vázquez (Juanito el de la Peña), Cristóbal Escalante, Francisco Flores y Maximiliano Gutiérrez, que eran mayores que yo, a ensayar el toque de los tambores y un año que sólo estaba Juanito me colocaron el tambor, y a tocar.
Recuerdo el paso de los tronos de las distintas imágenes por las calles Ronda, El Callejón, Molino, Fuente, el Nacimiento, Mahón…Uno de los momentos más sentidos se producía al paso por la plaza de la Ermita. Una tras otra desfilaban debajo del balcón del bar de Diego (que en paz descanse). Al pasar los tronos, se cerraban los bares y todo el mundo salía a la calle para verlos. Allí se cantaban las saetas, viviéndose momentos de gran emoción. Es imposible olvidar este ambiente de sencillez, donde tanto los creyentes como los no creyentes lo vivían con mucho respeto. Otro lugar donde era costumbre cantar saetas, al paso de las imágenes, era en el muro de la Bodega. Los niños nos agolpábamos para ver pasar la procesión, cuidando siempre de estar en segunda fila por respeto a las personas mayores.
De mi infancia quiero destacar el olor a incienso de las celebraciones especiales, el Vía Crucis, el Cirio de la Vigilia Pascual y especialmente el lavatorio de los pies en el Jueves Santo. Todos estábamos ansiosos por saber quienes éramos los elegidos. Yo tuve la suerte de serlo más de una vez (por mi condición de monaguillo). Ese día todo eran nervios. Estabas deseando que llegara la hora de sentarte con tus compañeros junto al altar, y que el sacerdote comenzara con el ritual, recordando lo que Jesús había hecho durante la última Cena.
En aquellos tiempos las comidas eran muy diversas para las posibilidades que había: bacalao en todas sus variedades, arroz con leche y dulces. Eran famosos los mostachones, cubiletes, bollos de leche y roscos, de Dolores Ropero; los buñuelos, las tortitas de masa, las rebanás con miel de María del Valle Lobato (niña del Acebuchal) y los tejeringos ( que hacía mi madre). Se guardaba el ayuno durante toda la semana, pero a veces si tenías hambre y pillabas algo, se te olvidaba, pues los chorizos y demás chacinas de mi tía Mari Valle estaban muy buenos y eso el párroco, lo comprendía y te perdonaba.
El domingo de Ramos como dice el refranero andaluz “el que no estrena ná no tiene manos”. Y aunque no todos podíamos estrenar algo, nuestras madres lo arreglaban con un buen lavado y un remiendo, y así todos cumplíamos con la tradición.
Recuerdo con cariño el año en que dirigidos por Don Rafael Quijana y con Don José Domínguez (el practicante), escenificaron la Pasión y muerte de Jesús. A mí se me quedaron en la memoria dos escenas: la de ver a mi primo Diego, el de Frasquita, crucificado; y la forma que idearon aquellos montecorteños para que la tormenta que acompañaba al momento de la expiración pareciese real. En el garaje de mi tía María Valle instalaron los micros y un gran barril lleno de piedras, el cual hacían rodar provocando un gran estruendo.
De finales de los años setenta guardo en mi mente el encuentro de Jesús crucificado con su madre dolorosa, en la confluencia de la plaza de la Ermita y la calle Fuente. Me impresionó mucho el que al apagarse todas las luces quedasen las imágenes sólo iluminadas por la luz de las velas.
Cuando me fui a Marbella y luego a Málaga, me desligué un poco, por cuestiones de trabajo de las cosas de Montecorto. Más tarde, en Málaga volví a vivir la Semana Santa, pero echaba en falta la de mi pueblo, tan sencilla, y vivida con tanto respeto y devoción.
Este año es el cuarto en que se lleva a cabo la escenificación del Domingo de Ramos en el que veremos a Jesús, entrando triunfalmente y aclamado como Rey y Mesías; pero ya sabemos, un rey manso y humilde, montado en una borriquilla, aclamado por niños y gentes sencillas. Los ramos de olivos y las palmas que levantamos en honor de Cristo, quieren ser signos de bendición y de paz. Que un poco de la paz y del amor de Cristo acompañe a los ramos y entren en nuestras casas.
En el Jueves Santo nos reunimos para celebrar la última Cena, el amor fraterno. El Maestro quería decirnos que el amor tenía que ser humilde y servicial. No hay amor si no se aprende a conjugar el verbo servir. No hay amor si no estás dispuesto a bajar, a inclinarte, a despojarte de todo tipo de mantos y de títulos. No hay amor si no te pones a los pies de todos. Pero no basta con bajar y quitarte el manto, hay que ofrecer ayuda, estar siempre disponible, ser capaz de lavar los pies o lo que sea, curar heridas, velar y acompañar, hacerte esclavo de todos. El amor es un esclavo, pero contagia libertad. El amor es un obrero, no se mete las manos en los bolsillos, pero dignifica. El maestro se quitó el manto, se ciñó la toalla, cogió la palangana y se puso de rodillas antes los amigos, ante todos, para lavarnos los pies. Una lección inolvidable.
Terminados los Santos oficios, acompañaremos en procesión al Cristo del Perdón Crucificado en la Cruz. Toda la maldad y la violencia humana se concentran en el tormento de la cruz. Nunca habrá razón para crucificar a un hombre, y menos si es un hombre justo, y menos si es un hombre-Dios. Cristo es dolor vivo. Ya no puede moverse, sólo esperar entre tormentos que venga la muerte amiga. La sangre no deja de correr. Cristo se convierte en sacrificio de expiación. Su sangre es santa e inocente. Se están lavando los pecados del mundo. Se escuchaban gritos desgarradores de otros condenados, pero en medio de tantos ruidos malsonantes se escucha una palabra pacífica. Es Jesús el Nazareno que está hablando con el Padre. No le pide liberación ni venganza. Está pidiendo comprensión y perdón. “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Esta es una melodía nueva, nunca escuchada en la tierra.
De cerca le sigue su madre, la Virgen de los Dolores, y yo no quiero pasar este momento sin expresar mis sentimientos con esta saeta que escuché:
MONTECORTO, MONTECORTO
SE HA VESTIDO
¡ AY! PA SACARTE
EN PROCESIÓN.
Y A TI VIRGEN DE LOS DOLORES
A TI VIRGEN DE LOS DOLORES
Y CRISTO DEL GRAN PERDÓN.
La virgen dolorosa tiene el corazón bordado por el sufrimiento,
el alma bañada en llanto:
que se llevan preso a su hijo amado,
se lo llevan para matarlo,
en silencio sigue sus pasos doloridos
poco a poco, latido a latido, con el corazón partío que arde roto.
El Vía Crucis nos hace contemplar e interpretar la pasión y muerte de Nuestro Señor. Cada una de las estaciones es toda una meditación que nos abre a los múltiples lenguajes de los padecimientos de Jesús. Vemos por ejemplo, como su pasión no es si no el choque de nuestras pasiones con la pasión de Dios, que es el amor. Recorremos un camino en el que unos vociferan, insultan, empujan, escupen y crucifican y otros se contentan con mirar desde la acera.
El Viernes Santo seguiremos con recogimiento y devoción, por las calles de Montecorto, la procesión de Cristo Yacente, la cruz con su sudario, y la Virgen de la Soledad que este año estrena indumentaria, vestido beige donado por Dolores León García y Pepa del Valle León; confeccionado por Cándida García del Valle y manto negro y plata donado por la familia Lobato-Molina.
Ya todo ha terminado.
Los azotes, las espinas,
el cargar con la cruz, las caídas…
El sufrimiento al ser clavado en la cruz,
la agonía y el dolor. Todo terminó.
Y tú, madre mía en esta noche oscura,
estás sola con tu dolor.
Virgen de la Soledad,
como quisiera enjugar tus lágrimas
y aliviar el dolor que llevas en tu alma.
En la cruz querían acabar con la vida a martillazos, pero fue como si rompieran un precioso frasco de perfume y el mundo se llenó de buen olor. Era como si trituraran una hermosa semilla y cada partícula dio origen a una vida multiplicada. Era como si machacaran una flor y de ella brotó un rosal inmenso. Era como si eclipsara el sol, y el cielo se llenó de estrellas.
MÍRALO, MÍRALO
POR DONDE VIENE
¡AY! EL MEJOR DE LOS NACIDOS
CON LA CRUZ SOBRE SUS HOMBROS
CON LA CRUZ SOBRE SUS HOMBROS
Y EL ROSTRO DOLORIDO
Y EL ROSTRO DOLORIDO
QUE YA FIGURA NO TIENE
CRISTO DEL PERDON
ORGULLO DE MONTECORTO
MI SAETA SE HACE LLANTO
DE LO MUCHO QUE YO TE QUIERO
En la noche del Sábado Santo, cantamos con fuerza el Gloria, porque Cristo ha resucitado. En esta noche santa en que comienza la Pascua de la resurrección del Señor, celebramos la victoria de la luz sobre la oscuridad, la victoria de la vida sobre la muerte, la victoria del amor sobre el egoísmo. Venid, os mostraré los trofeos de victoria: La losa del sepulcro removida, las vendas y sudarios por el suelo, recogida la sábana ensangrentada, los guardianes, dormido nada guardan, corren furiosos por el miedo. La muerte ha sido desarmada.
Hermanos, os animo para que sigáis manteniendo y mejorando nuestras tradiciones con la misma ilusión que hasta ahora y que las dificultades no os hagan desfallecer, sabiendo que siempre podéis contar conmigo.
Quiero dar las gracias a Paco Moya, director del coro Mi gente y a su mujer Mariví por su ayuda prestada para la elaboración de este pregón. Igualmente agradecer a Loli Bermúdez, la saetera, por su presencia en este acto.
No quisiera dejar pasar este momento sin un recuerdo a los paisanos que ya no están aquí, pero seguro que nos seguirán de otro lugar. Mencionaré algunos nombres porque con ellos tuve más roce, (sin olvidar a los demás):
Paqui Sánchez, Mari Palmero, Conchi Valiente Marín, Diego Rubio, Antonio Delgado, Alfonso Moreno, Juan Moreno, Jerónimo Santos, Antonio García (Pechete), Paco Teja que aunque del Puerto de Santa María se sentía un montecorteño más.
Sin más, os doy las gracias a todos y os invito a vivir la Semana Santa de corazón, con la familia, amigos y paisanos.
HE DICHO
PREGONERO 2008
MIGUEL MARIN DEL VALLE
Puedes ver unas fotos realizadas por Paco Moya durante el acto de lectura del pregón en la sección de FOTOS, apartado FIESTAS
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