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Mi Bandera: Blanca y Verde (febrero 2006) bajar
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Maternidad (mayo 2006) bajar
Poema a la Virgen del Carmen (julio 2006) bajar
Presentación de "Brisa Amante" (agosto 2006) bajar
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Pregón de Semana Santa (marzo 2007) bajar
Para Montecorto en el día del Pregón
      de su Semana Santa (marzo 2008) Nuevo bajar

 


Un Cantar llamado Andalucía

Una arena,
un sol,
una montaña;
una ladera,
un río
y hasta el mar,
llevan prendidas, al vuelo,
en la mantilla,
las notas de un cantar.
Un cantar que entonan unas voces anhelantes,
luchando con afán.
Un cantar que el aire trasmite,
y ocho notas ardientes, repiten
de nuevo, el cantar.
Un cantar de mágico Nombre,
de amplio horizonte,
alturas sin par.
Un cantar es toda Andalucía:
Su Palabra. Su Cielo.
Su Tierra. Su Historia.
Sus Gentes. Sus Flores.
Sus Fuentes. Su Mar.

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Ocho son

En el vergel de la historia
ocho frutos florecieron,
de ocho ramas de un tronco
que vida a la vida dieron:
Sabor de arena tostada, Almería;
Granada, roja y brillante;
Jaén, olivas de pedrería;
Málaga, almendro en flor;
Córdoba, mora de la morería;
Salada espuma de Cádiz;
Huelva, violeta escondida;
Sevilla, sus azahares
rezuman miel a porfía.
Ocho frutos, una historia:
¡Mi Andalucía!

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El Sueño de la Vida (Noviembre 2003)

Sueño que vive despierto al amanecer del alba,
sueño que toma figura: se hace rosa, se hace ave, es aroma...
Sueño que forja ilusiones hasta desbordar el alma,
sueño que roza la cítara mientras que acaricia el arpa.
Sueño que la vida lleva prendido entre sus enaguas,
sueño que nadie despierta aunque sea su voz tan clara...
Sueño que eleva a las nubes una pizca de esperanza,
sueño que canta a la aurora y al atardecer...no es nada.
Sueño, quédate dormido, mientras dormito sentada,
queriendo que no sea cierto lo que me cuenta la almohada:
que mis pies corran ligeros, que a mi ser le salgan alas
que mi sueño sea el sueño del sueño que a mi me mata.


Móstoles, a las 0,20 horas del 13 de noviembre del 2003

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Mi Bandera: Blanca y Verde (Febrero 2006)

Estaba soñando un día y en mi sueño preguntaba:
¿Por qué de mi tierra es la bandera verde y blanca?
¿Por qué no de otros colores que realcen, paso a paso, su belleza?
¿Por qué no es roja que es el color del empuje,
del tesón, del amor y de la fuerza?
¿Por qué no es azul?... azul es el color del cielo que nos cobija,
nos da oxígeno a raudales, hace nuestras fuentes puras.
O…¿amarillo?, color del oro y del valor del hombre;
amarillo es el color del sol que calienta nuestras vidas,
que hace que la tierra se abra y nos dé de unas semillas
el fruto de las cosechas: nuestro pan de cada día.
Plateado, o transparente… ¿Por qué no?
Si así es el andaluz: abierto vive a las gentes,
da su luz, da su alimento, da su mente… y hasta da su corazón.

En este trance yo estaba,
cuando una voz recia y sonora se oyó muy cerca de mí.
Alcé la mirada y vi una figura señera,
luenga barba, pelo blanco y unas manos de marfil.
Su mirada, de bondad; en sus labios, una sonrisa.

Toma, dijo, es la historia de este pueblo
que llenará de respuestas las preguntas que te has hecho.

Y así fue.
Al ir leyendo sus páginas, sumergiéndome en sus hechos,
descubrí que la esperanza fue acicate de su lecho.

Verde color esperanza, verde color de su suelo,
el verde fue su blasón y de él su empeño hicieron.

Y sufrieron, y lucharon y con bravura vencieron.
Se aferraron a sus frutos para forjar un mañana,
y por él, unieron al color verde, el del alba,
el de la espuma, el del bien, el de la entrega sincera.

Dieron con todo su amor, al mundo, lo que tenían,
por eso, con propiedad, con hidalguía
BLANCA VERDE Y BLANCA es la bandera, de esta tierra
tierra madre, tierra hija, tierra hermana, tierra mía:
ANDALUCÍA


Para montecorto.com, desde Móstoles (Madrid),
28 de Febrero del 2006.

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A Ronda

¿Tartesa?
Wándala, luego romana,
visigótica, mora, mozárabe
y te volviste cristiana
a la hora de acunarme
en tu regazo de madre.
Serranía, la Ciudad.
Mercadillo, el Ensanche,
San Francisco, la Dehesa
y el camino de Arriate.
Piedra, cielo y el abismo,
son del agua por tus puentes,
grajos que hallan su nido,
graznar que hondo se siente.
Acogida a un cielo azul
de montañas, con sus nieves, rodeada,
cristalinos manantiales, agua fresca,
a tus huertas derramada;
el almendro en los trigales y
en los llanos, el molino...
Robles, encinas, castaños,
las cepas, olivos, y el pino...
Palomas libres al viento,
la torcaz y la zurita
gorriones y jilgueros,
el cucú y la intrépida abubilla.

Lugar de pisadas recias:
gentes fuertes, nobles gentes
por tu historia modeladas,
aguerridas y valientes,
abiertas y delicadas.
Cuna de hermanos muy altos
en el amor, en las letras,
en el toro y en el arte;
hombres que labran tu tierra,
y al otro sus puertas abren.
En tus entrañas hoy yacen
los que me dieron la vida,
coronados por pinsapos,
sombra verde, fresca brisa.
Ronda mi tierra querida,
¡ no se borrará tu imagen
de mi corazón que arde en amor,
extasiado
en tu horizonte diáfano !
Ronda,
¡ mis ojos a ti se vuelven !


Poema dedicado a Ronda incluido "Brisa Amante"

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Maternidad

¿Has oído alguna vez el murmullo del silencio?
¿Has oído alguna vez el eco de la mirada?
¿Has escuchado el dolor cuando va a nacer la
luz de una madre enamorada?
En el silencio te habla, en ti, su vida varada,
en el silencio la sientes;
el amor: dueño de nada.
Sentimientos por doquier
de alegría desbordada,
pasión, frenesí, encanto, fue ayer, es hoy
y seguirá siendo mañana
cuando unos ojitos tiernos
y una carita encantada,
tu dolor lo vuelva risas por ser flor de tus entrañas
haciéndote oír el silencio
del fluir de su mirada.

Que un hijo viniera al mundo
fue INVENTO de la Deidad.
La más grande de las dichas:
¡Gozosa MATERNIDAD!

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A la Virgen del Carmen, Patrona de Montecorto

Mil ojos tiene la noche donde mis sueños descansan,
mil lunas han caminado por los cerros y montañas.
Mil anhelos levantados mañanita tras mañana,
mil suspiros en el aire por volver a ver tu casa.

De Malaver, en la falda, te dan cobijo sus calles,
empinadas pero firmes, rincones de malabares,
donde tus benditos pies se posan en los hogares
de corazones ardientes y les mitigas sus ayees.

Del Carmelo, Virgen Madre, te llaman los entendidos.
Aquí en el sur te nombramos con un ferviente quejío
que rompe la indiferencia y nos acerca a tu Hijo
en un vuelo de paloma, con su corazón rendido.

Mil plegarias te elevamos, Madre del Amor y mía.
Mil saludos te traemos del que aquí, estar querría, y
mil cantos entonamos en tu pueblo, a porfía, con
mil ¡Olés! a ti la llena de Gracia, del Carmen Virgen María.


Francisca López García
Para Montecorto en el día de su fiesta grande: 16 de Julio del 2006

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Presentación de "Brisa Amante"

El domingo 6 de agosto de 2006, a las 21:30, se celebró en Montecorto un Acto de Presentación del libro "Brisa Amante" de nuestra paisana Francisca López García.

A continuación se reproduce el contenido del texto que Francisca había preparado para la Presentación aunque, como ella misma comenta, "a la hora de la verdad dejé los papeles encima de la mesa y habló mi corazón". También colaboraron varias personas en la lectura de algunos de los poemas.

¡Buenas tardes!

Ante todo darle las gracias al Sr. Alcalde por la gentileza que ha tenido al invitarme a pasar aquí este rato con ustedes.

Agradecer también a Octavio Moreno el interés que se ha tomado por difundir esta pequeña obra y con ello aportar alguna ayuda a ASPRODISIS, la Residencia de Disminuidos Psíquicos de la Comarca de Ronda y que lleva el nombre de mi hermano “Francisco López”; agradecer al Informador, José Ignacio, la delicadeza que ha tenido para dar a conocer a todos la celebración de este acto de Presentación de “Brisa Amante”, y por supuesto agradecerles a todos ustedes su presencia.

Esta tarde al entrar en Montecorto he sentido un poco como si no me hubiese ido nunca de aquí. Aunque yo nací en Ronda, los primeros años de mi existencia los viví aquí, en el Molino de harina de mi abuela, y tengo de esos años un recuerdo entrañable. No obstante, este recuerdo con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en un sabor agridulce. Primero, la muerte de mi madre cuando yo sólo tenía cuatro años, hizo que mi familia se trasladara a Ronda. De nuevo, pasado un tiempo, volvimos aquí, a Montecorto, donde viví unos años de juventud muy buenos, pero tras la muerte de mi hermana, la madre de Juana Mary, decidimos, por diversas circunstancias, marcharnos al centro y al norte de España (cada uno ya por su cuenta). Primero me trasladé a Barcelona, más tarde a Madrid, luego a Vitoria y por último a Salamanca desde donde -a través de la Ruta de la Plata- volví de nuevo a Andalucía.

Desde esos lugares, lejos de la tierra que me vio nacer y que guió mis primeros pasos en la vida, aprendí a conocer y a amar, aún más si cabe, a mi tierra, a admirarla y a quererla con todo mi corazón.

Por eso en los escritos que tengo, tanto Poemas como Relatos, se entrevé fácilmente que soy una enamorada -en toda la extensión de la palabra- de Andalucía.

Este librito que hoy presento es una prueba de lo que acabo de decirles.

Forma parte de una Colección: “Gaviota del Sur o El Eco de Un Silencio” que se compone de 7 libros. Éste hace el número 6. Todos los demás están Registrados en Cultura pero aún no han sido editados.

Este “Brisa Amante”, es una selección de Poemas de los libros anteriores, complementado con algunos otros, compuestos exclusivamente para el tema elegido: Andalucía, su tierra, su gente, su sentir. Contiene 46 Poemas, un Relato Breve y la letra de unas sevillanas como Apéndice.

Mi atrevimiento al decidirme a editarlo responde a dos objetivos muy concretos:

Por una parte llevar un poco de “BRISA” del Sur a las personas que viviendo lejos de Andalucía la aman y la echan de menos, por eso elegí el título de “Brisa Amante”. Lo presenté en El Centro Regional de Andalucía en Móstoles (Madrid) y los andaluces que allí se reunieron lo acogieron con este sentido; yo percibí en ellos ese sentimiento de amor a su tierra y de agradecimiento al que la enaltece y la da a conocer.

Y por otra parte conseguir una aportación, por pequeña que fuese, a ASPRODISIS que, aunque la Asociación recibe ayuda de la Junta de Andalucía, siempre le viene bien algún “empujoncito” económico más, para llevar a cabo tan ardua tarea.

Las páginas de “Brisa Amante” son todas, o casi todas, puro sentimiento. Por donde quiera que se abra el libro éste está presente. Si habla de la tierra de Andalucía, de sus mares, de sus ríos, de sus montañas, de sus llanuras… se ve el amor a este pedazo de España danzando en el texto.

Ensalza la vida sencilla y entregada del trabajador andaluz y admira sus virtudes.

Y es que cuando se vive lejos del Sur se ven claramente los valores que encierran esta tierra y sus habitantes.

Para mostrar un poco lo que acabo de decir he elegido para leerles unos cuantos Poemas.



ALANDÚ (página 21)

Este poema consta de tres partes.

En la primera nos dice simplemente qué es Andalucía: Es una tierra hermosa con un gran ideal que cuida a los suyos y se expande hacia el mundo.

En la segunda parte nos habla un poco de su historia y nos relata la épica que llevó a cabo con el descubrimiento del nuevo mundo.

Y en la tercera nos presenta al andaluz: lo que fue, lo que le hicieron y lo que ha sido capaz de hacer para llegar al punto en el que hoy se encuentra y cómo desea seguir forjando un futuro mejor.


ALANDÚ 1

Es Andalucía
tierra de la luz,
de manantiales
y de un cielo azul.

Es Andalucía
de historia jardín:
clavel, madreselva,
tomillo y jazmín.
Peces de colores
y picos nevados;
un ardiente sol
y un cielo estrellado.
Es cuna y es fragua
de unos ideales;
amada y amante,
es hija y es madre
que canta y que llora,
que luce alegría,
de España y del mundo,
es... Andalucía.


ALANDÚ 2

Es Andalucía
la tierra del sur
donde nace el alba
vestida de tul.
Habitada estuvo:
leyendas surgieron,
su nombre fue grande
y su suelo: reinos.
Fue Andalucía
puerto de esperanza
de barcos de vela
que levaron anclas,
llevando una lengua,
portando unos rezos:
navegó perdida ...
y vio un mundo nuevo.
Se mezcló con él,
ella dio, y le dieron;
¡ se abrió una vereda
de espuma y de fuego !


ALANDÚ 3

En Andalucía
los pueblos son granos
que hicieron las trojes
del vivir humano.
En tiempos de ayer,
ya, casi olvidados,
fue una tierra muda
y vergel pisado.
Pero Andalucía,
patria y madre amada,
es tierra de hombres
que luchan y aman.
Esta Andalucía,
cuenco de amistad,
vive abierta a España
y a la humanidad
sembrando ilusiones,
forjando alegrías,
¡fragancia de flores
es Andalucía!



CIELO ANDALUZ (página 66)

Este otro, “Cielo Andaluz” Todo el Poema es una explosión de sentimientos.


CIELO ANDALUZ

Tu inmensidad azul
azabache fulgurante,
mil ojos que me vigilan,
abismo que ante mí se abre.
Te contemplo y me sumerjo,
me lanzo en suspensión en el vacío,
gozo, sufro, oro y huyo,
canto, amo, lloro y río.
Tu inmensidad azul
me atrae intensamente y me subyuga,
vuelvo a contemplar en la ansiedad,
gozo mi desintegración en tu fisura.
Tu inmensidad azul,
atracción hacia la plenitud que ansío:
ser absorbido para siempre en otro tú
sin dejar de ser este yo mismo.
Primicia de mi ser contemplativo,
tú provocas que crezca y se fatigue
y a golpes de perderse en tu horizonte
conseguir la plenitud del amor mismo.
Tú, ¡Oh! cielo mío andaluz
me enseñaste a contemplar,
a vaciarme de lo mío, a
adorar intensamente
al Dios que vive conmigo.
A ti y a La Joya ¡gracias!



CUÁNTOS RECUERDOS (página 24)

Es éste el Poema de la añoranza.


CUANTOS RECUERDOS.

¡Cuánto trabajo te he echado, Tierra mía!
Gozo y dolor amasados a tu sombra...
¡ CUANTOS RECUERDOS ME TRAE
UN TERRÓN DE ANDALUCÍA !

Cuánto rastrojo tronchado...
Cuántos surcos se han abierto,
cuánta semilla esparcida
que el arado la ha cubierto.

Cuántas vueltas al araño
envuelto en polvo rojizo;
para quitar malas hierbas,
cuánto golpe de escardillo.

Cuántos cortes al hocino.
Cuántas gavillas atadas...
Con la yegua y con los mulos
cuánta carga transportada.

Cuántas coplillas al viento,
mientras el trillo giraba.
Cuántas noches se ha dormido
sobre la paja asentada.

Cuántas "cabrillas " se han ido,
cuántas lunas contempladas.
Cuánto trabajo te he echado ¡Tierra mía!
Gozo y dolor amasados a tu sombra...

¡CUÁNTOS RECUERDOS ME TRAE
UN TERRÓN DE ANDALUCÍA !



NACIDOS DE UNA TIERRA (página 46)

“Nacidos de una Tierra” surge de un punto filosófico envuelto en el sentimiento de amor hacia la naturaleza. Se refiere a un punto concreto de nuestra tierra andaluza, pero ese mismo sentimiento aflora también desde otros lugares semejantes en altitud y belleza.


NACIDOS DE UNA TIERRA

Nacidos de una tierra,
aire y sol alumbra
la existencia.
Sometidos a los vientos,
sometidos al sol que nos alumbra;
pegados contra tu superficie
el abismo inmenso nos reclama.
Yo, embelesada,
en tu regazo me dejo caer.
¡Fúndeme en tus brazos
Universo Padre!
Átomo de tu mole, soy.
Soy el amo, y tú,
mi alimento diario,
eterno.
Te descubro cada día,
crezco,
me consumo.
Observo toda vida
en tu cavidad misteriosa,
percibo el himno que canta la existencia,
notas que me abstraen,
me... hacen desear…
¡ permanecer absorta en tu presencia !



A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (página 27)

En “A Juan Ramón Jiménez” manifiesta sencillamente la admiración por este andaluz de pro.


A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Versos, poemas,
sentidos, frases...
me empujan, adentran
y sumergen
en un mundo magno de belleza
que rompe en pedazos
mi sentir;
me transforma,
bebo de ella, susurro un nombre.
Dios, el mar, el mundo, yo,
ese universo inmenso que aúna
en el sol resplandeciente,
el Ser.
Rosas, violetas y sombras
de los bosques,
donde filtra embelesado el sol,
su luz luminosa
transparente y nítida
alejando el mal de las tinieblas;
vida empapada de un hondo
latido.
Sentires entrañables,
sencillos, aldeanos;
eco de unas piedras pisadas
por tu voz.
Retozos andariegos,
callejas, trigales,
alegres margaritas del prado lejano;
atardecer templado,
de andaluces, pueblo.
Verso, poesía,
amanecer del día,
quimera de quimera,
fundida en tus poemas
anhelo más y más
sentirme embriagada
del silencioso quehacer eterno.
Alzo la mirada,
siento que
me pierdo en la inmensidad.
Se eleva una copa,
se alza una voz :
Sonido callado de un silencio
que tu experiencia nos ha legado,
Juan Ramón.



A MI AMIGA RHUT CHUNGA GARCIA (página 42)

En “A mi amiga Ruth Chunga García” se relata la amistad entre dos pueblos diferentes: Perú y España. Chiclayo y Ronda (Los padres del abuelo materno de esta señora eran de la comarca rondeña).


A MI AMIGA RHUT CHUNGA GARCIA

¡ Hola ! ¿Cómo estás ?
¡Hace, tanto, tanto tiempo que no sé de ti !
Recuerdas...
      ¡ Por Chamartín !
Calles, alfombras de yedra,
verjas floridas de abril;
el sol brillaba en las gotas
de una lluvia carmesí.
El eco de nuestros pasos,
un sonido que recuerdo,
de sonrisas por los aires
y de ensueños andariegos.
¡Oh ! Ciudad Universitaria
donde surgió nuestro encuentro.
Horas felices, penosas;
estudio intenso, sereno;
quebraderos de cabeza
por amar un mundo nuevo
que entre las líneas veíamos :
La realidad... ¡ no era el sueño !
Juntas Perú con España,
Juntas, en Madrid, Chiclayo con Ronda,
unidas, tú y yo por una amistad muy honda;
separadas tierra y tierra,
separadas por el mar de una aventura
que nos trajo la ventura
de encontrarnos en las letras.
      Y, dime, ¿cómo estás ?
Yo, quedo bien, aquí al lado de mi gente
deseando que en todo te vaya bien
y que tus sueños florezcan.
      ¡Un abrazo!



YA, ATARDECE (página 62)

“Ya atardece” es un Poema que anima a seguir hacia delante aunque las circunstancias sean adversas.


YA, ATARDECE

Cuando todo está oscuro,
cuando las sombras tu entorno circundan,
cuando el deseo ahoga tu estar,
cuando las nubes tu cielo confundan,
cuando esto suceda:
dormita un momento, ¡déjalo pasar!

Cuando los vientos te azoten
y peligre el equilibrio de tu ser,
cuando la lluvia te empape,
y el barro te impida correr,
cuando esto suceda:
detente un momento, ¡sonríe y suave,
muy suave, desliza tu pie!

Cuando el sol te abrase,
cuando se agriete tu piel,
cuando tus poros se atrofien de sal,
cuando el agua de la fuente sea hiel,
cuando esto suceda:
da tu mano, aunque enjuta, ¡a quien a tu
vera tenga más sed!

Cuando la brisa roce tu faz,
cuando en la mañana se abra tu mirada,
cuando el mediodía te ofrezca solaz,
cuando la tarde se tiña de rosa,
cuando esto suceda:
eleva tu espíritu, ora “quédate con nosotros,
Señor, que atardece” ¡Él, siempre está!



SEVILLANAS

En cuanto a las sevillanas (que están a la espera de que alguien inspirado le dé una música) hablan de la intención “secreta” al crear esta Colección que no ha sido otra que la de dar a conocer, a quién las oiga, el manojo de letras cargadas de amor a Andalucía que ella encierra.

Esta Colección además de Poemas contiene también Relatos Breves y Tarjetas a todo color con pensamientos originales.

Su introducción dice así:

Un día, pensando cómo el cante andaluz (ya sea cante jondo, o las malagueñas, las sevillanas...) producía en mí un sentimiento tan hondo, pensé que qué bonito sería tener algunas palabras que cantadas me hicieran sentir todo cuanto en la colección Gaviota del Sur o El Eco de un Silencio (poemas, relatos breves, pensamientos) había experimentado, y aún hoy, sigo experimentado por el amor a mi tierra con todo lo que la palabra “mi tierra” lleva consigo.

Con este deseo escribí, en un desbordar de sentimientos, estas sevillanas que aunque sólo son “letra” en mi interior suena una música bellísima que hace bailar mi espíritu y volar por el cielo azul del sur, como “mi gaviota” pero en total silencio.

Las presento en el libro Brisa Amante deseando que os llegue siquiera El Eco.

¡Espero que algo recibáis!


SEVILLANAS: Gaviota del Sur.

Primera.

Por un cielo muy azul
vi volar una gaviota.

Vi volar una gaviota,
por un cielo que era azul
iba cantando bajito,
iba cantando bajito
y llenándose de luz.

Y llenándose de luz
en su vuelo planeaba
y tirándose en “picao”,
y tirándose en “picao”
la alegría remontaba.

Su alegría remontaba
volviendo a subir al cielo,
emitiendo por el aire,
emitiendo por el aire
el eco de su silencio.



Segunda.

Por un cielo muy azul
vi volar a una gaviota.

Vi volar una gaviota
con los ojitos cerrados,
soñaba con un lugar,
soñaba con un lugar
que de antaño era su amado.

Que de antaño era su amado,
mares y ríos cruzaba,
tierras llanas y marismas,
tierras llanas y marismas
y las montañas nevadas.

Y las montañas nevadas,
y los montes soleados
y las huertas y las viñas,
y los huertos y las viñas
y el olivar plateado.



Tercera

Por un cielo muy azul
vi volar a una gaviota.

Vi volar una gaviota,
iba absorta y sonriendo,
y es que en su vuelo cantaba,
y es que en su vuelo cantaba
el perfume del incienso.

El perfume del incienso,
el son de las castañuelas,
olor de cera quemada,
olor a cera quemada
y una guitarra flamenca.

Y una guitarra flamenca
tocando por bulerías:
¡ay! mi gaviota del Sur,
¡ay! mi gaviota del Sur,
tu tierra es Andalucía.




Bueno, pues… si alguien quiere hacer alguna pregunta sobre el tema… si no, ya sólo me queda el darles las gracias nuevamente por haberme acompañado estos minutos y ¡desearles, para siempre, lo mejor del mundo!.
¡Adiós!

Francisca López García.

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Día de Andalucía

Hoy, día de Andalucía me viene a la memoria un poema que yo de pequeña recitaba, decía asi:


“Y es que Andalucía
es una señora de tanta hidalguía
que apenas le importa lo material.
Ella es la inventora de esta fantasía…”


No recuerdo más…. Pero este "apenas" me hace pensar y… termino pensando que esas palabras se me quedan pequeñas ante la mirada de lo que hoy es para mi Andalucía. Porque creo que sí, que…


Esta tierra llamada Andalucía
es una señora de muchísima hidalguía
por eso, de lo suyo, le importa todo:
lo espiritual y lo material para luchar codo a codo
desde su pueblo con otros pueblos y por todos…
Y es que creo que Andalucía quiere seguir soñando con su ideal:
Ser libre, hoy y siempre, liberando al hombre de su mal,
ser grande en las obras materiales que faciliten el bienestar,
crecer en armonía, crecer en la amistad;
crecer en sabiduría, crecer en saber dar;
crecer en la acogida a quien se llegue a sus puertas…
crecer en la verdad en una acción abierta…
crecer en conocerse y expandir su ser,
sin fronteras, como siempre quiso ser,
aflorar, sacar y regalar lo mejor de cada hijo de sus entrañas
a toda la humanidad a,desde y con España.


Francisca López García
Móstoles a 28 de Febrero, Día de Andalucía del 2007

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Pregón de la Semana Santa del 2007

MONTECORTO. PREGÓN DE SU SEMANA SANTA Año 2007. En la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen a las 18,30 horas del día 24 de Marzo.

Francisca López García


Dedicado a toda mi familia, a todos y
cada uno de los montecorteños, a aquellos
que luchan por el bien de Montecorto y a
quienquiera que ame a este hermoso Pueblo.


CONTENIDO:
- Saludo
- Presentación
- Preparación. Poema:
   . Una Palabra
- Exposición. Poemas:
   . Misterio de la Pascua.
   . Al Cristo del Perdón.
   . Al Cristo de la Salud y Prosperidad.
   . Al Cristo Yacente.
   . A la Virgen cumplidora de la voluntad de Dios.
- Despedida


SALUDO

   Rvdo. Padre, D. Rafael Quijana Carretero, Hermano Mayor Perpetuo y Fundador de la Hermandad Sacramental del Santo Cristo del Perdón.
   Monseñor Don Gonzalo Huesa Lope, tantos años Párroco de este Pueblo y el mayor impulsor en la construcción de esta bella iglesia y que recientemente ha sido nombrado Monseñor por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, nuestra cordial ENHORABUENA
   Sr. Presidente de la Entidad Local Autónoma de Montecorto, D. Juan Antonio González García, Señores Concejales de dicha Entidad.
   Sra. Presidenta de La Hermandad Sacramental, Miembros de La Junta Directiva, y Hermanos cofrades.
   D. Pedro Fernández Coca, Miembro de la Corporación Municipal del Excelentísimo Ayuntamiento de Ronda, Vocal de Protocolo-Relaciones Públicas de la Asociación Parroquial.
   Sr. Representante de Hermandades de Ronda invitado a este evento: D. Juan Carlos Marín Pajares, Hermano Mayor de la Hermandad del Prendimiento, de Ronda.
   Sr. Mayordomo de la Fiesta de la Virgen del Carmen: D. Antonio García del Valle.
   Sra. Doña Isabel María del Valle León y Sr. Don Octavio Moreno Ropero que tuvieron a bien solicitar mi colaboración para esta delicada y hermosa tarea.
   Sras. Doña Remedios Domínguez del Valle y Doña Josefina García del Valle, Encargadas y Cuidadoras de este templo de Nuestra Señora del Carmen, que con esmero y desinterés lo mantienen resplandeciente y acogedor.
   Querido Pueblo de MONTECORTO: ¡Buenas tardes!


PRESENTACIÓN

   Es para mí un honor, y al mismo tiempo una gran responsabilidad, estar hoy aquí ante ustedes para dirigirles la palabra.
   Recuerdo que aquella calurosa tarde de Agosto, cuando vine a presentar el libro de “Brisa Amante”, no tenía ni la más remota idea del dulce peso que iba a caer sobre mí en unos instantes.
   Estaba en la misma entrada del pueblo saludando a cuantos conocía, cuando me presentaron a Isabel María del Valle, y ésta, sin más, me pidió que fuese Pregonera de la Semana Santa de Montecorto de este año.
   Sus palabras, escuetas pero claras, hicieron latir con fuerza mi corazón ¿Habría oído bien o sería una simple confusión de mi mente? La miré y ella me confirmó su petición.
   En aquel momento me sentí tan abrumada que rápidamente le dije:
   - No. No, no…
   Pero, mientras repetía esta negativa, iba surgiendo en mí la ilusión y el deseo ardiente de decir que sí y… este deseo iba tomando sentido y asomándose a mis labios. Entonces le dije: Sí.
   ¡Sí quiero empeñar mi tiempo en esta maravillosa tarea en la que nunca jamás había soñado!
   Aquel día había entrado en el Pueblo ilusionada, aunque algo temerosa, porque iba a comunicarles a ustedes una pequeña parcela de mis sentimientos -el amor por nuestra tierra- pero no podía imaginar que saldría de él agradecida por la acogida que ustedes me ofrecieron y, además, llena de gozo y responsabilidad por la labor encomendada.
   Por ello, quisiera darles las gracias a Isabel María, a Octavio, a Juan Antonio, a Pedro Fernández Coca, a la Asociación y a cuantos han depositado en mí su confianza; a mi marido y a mi hijo cuya ayuda en este trabajo ha sido fructífera y constructiva; y a todos ustedes que, tan benévolamente, se han congregado en este santo lugar para acoger mis sentimientos hacia esta dolorosa, pero salvífica Celebración de Semana Santa.


PREPARACIÓN

   A partir de aquel momento los días continuaron su andadura normal. De vez en cuando me acordaba del quehacer aceptado y entonces venían a mi memoria muchos recuerdos de tantos familiares que ya no están… como mi abuela, María la del molino, que con su buen hacer nos iba enseñando el camino del bien, de tantos conocidos…
   Pensaba también en la casa donde vivíamos de pequeños… Una casa espaciosa rodeada de naturaleza. El jardín, los huertos, la acequia, el torrente de agua que movía las grandes piedras del molino…


Mis tíos que con tanto empeño se afanaban en sacar adelante toda aquella tarea.
La Fábrica de harina de mis primos.
El Rancho Grande de Frasquita Montes, hermana de mi abuela…
¡Tantos lugares pisados de esta tierra, día tras día!


   Recordaba también la pequeña ermita donde tantas horas habíamos desgranado en oración, especialmente cuando se exponía el Santísimo Sacramento. La cercanía de la Sagrada Forma parecía avivar nuestra devoción a la Eucaristía, y esos días eran un continuo estar en adoración, sobre todo por parte de las jóvenes de entonces.
   En las novenas a la Virgen del Carmen, contemplando tan de cerca su imagen, aprendimos a amarla aún más, no sólo como madre de Dios sino también como madre nuestra.
   Esos recuerdos me han hecho añorar la misma imagen de la ermita en medio de la plaza, porque, sí, era una ermita pequeña, muy pequeña, pero ¡un gran templo para mis sentimientos!
   Estos recuerdos se iban uniendo a otros muchos… La celebración de la Semana Santa, con tanto fervor, con tanto recogimiento; el clima de silencio y oración de esos días; aquellos atardeceres cuando las imágenes eran llevadas a hombros de los costaleros, que amaban su tierra, sus tradiciones… no importaba que las calles no sólo fueran empinadas, como lo siguen siendo ahora, sino que aquellos empedrados resbalaran, y aún más, con la cera caída de las velas que portábamos en la procesión. Pero no importaba nada, nada… ¡adelante! ¡siempre adelante!
   También me venía a la memoria cómo las familias del pueblo colaboraban aportando objetos de valor y trayendo bonitos ramos de flores para ponerlos en el Monumento, donde Jesús Sacramentado recibiría la adoración de los fieles. Aquella oración en común “La hora santa” y el turno de vela que se establecía ante el Monumento durante toda la noche del jueves, la madrugada y la mañana del viernes Santo, era algo que el pueblo acogía y acudía a ella con respeto y devoción.
   El toque de la matraca, que anunciaba la llegada de la hora de los Oficios e inducía al recogimiento, era un sonido que siempre me impresionaba.
   Mi mente se iba ocupando con acciones pasadas que en realidad sólo eran eso: recuerdos, cosas que pasaron y, precisamente porque pasaron, han dejado una profunda huella en mí.
   Por eso, el decidirme a hacer este Pregón ha supuesto para mis sentimientos una afloración gozosa y gratificante de lo vivido en esta amada tierra y al mismo tiempo, el volver a beber, en el recuerdo, de la fuente de fe cristiana que mi padre fue para mí.
   Cada vez que pensaba en sentarme a escribir estas líneas sentía un gran respeto o más bien un poco de miedo, porque quería decirles tantas cosas que… que tal vez no tendría sentido narrarlas aquí.
   Así que las dejé aparcadas y emprendí mi hermosa tarea.
   A través de la información que amablemente me dieron la Presidenta de la Asociación, el señor Alcalde, Octavio y también Remedios Domínguez, supe que hubo un tiempo en que la celebración de la Semana Santa, así como algunas otras festividades, quedaron un tanto adormecidas en el pueblo debido a “la escasez humana” precipitada por el éxodo que sufrió Montecorto, como tantos otros pueblos en aquellos tiempos.
   También supe que, en el 2004, fue creada en esta localidad una “Comisión Pro Asociación Parroquial Sacramental” con la tarea de recuperar la Semana Santa para que volviera a tener el esplendor que en otro tiempo había alcanzado.
   Leyendo el Preámbulo de los Estatutos de la Asociación, me impresionó el hecho de que se quisiera retomar la celebración de la Semana Santa “por el alto grado de devoción que impregna a los habitantes de este pueblo” (son palabras textuales de la proposición).

   ¡El alto grado de devoción!

   Estas palabras me conmovieron…
   Impresionada así decidí venir, una vez más, a Montecorto a retomar, in situ, las emociones vividas en el pasado, a ver la iglesia, a contemplar sus imágenes…
   Me detuve ante el Santísimo Cristo del Perdón (1), ante la imagen del Cristo de la Salud y Prosperidad (2); la Virgen de los Dolores (3), la del Cristo Yacente(4)… San Juan Evangelista que acompaña al Cristo de la Salud y a la Virgen Dolorosa.
   Aquí, ante tanta belleza y PASIÓN, surgió en mi corazón, aún más fuerte, la necesidad de comunicarles lo que siento y lo que es para mí la Semana Santa.
   Entonces… dejé que el viento de mis deseos se llevara lejos de mí las dudas anteriores, que sacudiera las entrañas de mi mente, que abriera una ventana a la aurora por venir para que mi corazón, libre de ataduras mediocres, acogiera la petición que Dios hacía de mi palabra.


Una Palabra: PASIÓN

En esta gozosa reflexión sentía…
abrasados los pies de la esperanza dormida, los ojos lánguidos ante los hechos,
miraba mis manos que antes creía llenas y ahora iban caídas, lacias, vacías…
No había ríos, ni llanuras, ni montañas. No había mares, ni praderas.
¿Habrá brisa que pose sus pisadas por tus calles que ahora son las mías?

Una palabra: PASIÓN (…tu pasión y muerte… tu resurrección…)

Se ha abierto una ventana, un aire fresco ha entrado en mi aposento.
Oigo aletear un ave blanca que sacude las telarañas de mi mente.
Un bienestar estremece de arriba abajo mi frágil pensamiento.
¡Aumenta mi fe! Es el lamento que ilumina mi presente.

Que… aunque de lo que sé, no sepa nada, ni sepa expresar mi sentimiento,
que… aunque la duda por doquier me invada, me ciegue y me atormente,
sé Tú ¡Oh Dios! mi fortaleza. ¡Que el Verbo sea mi entendimiento!
Mi cárcel sea el amor, y mi voz sea tu Voz que este camino aliente.


EXPOSICIÓN

Desde esta disposición he ido caminando en mi interior con cada una de las imágenes que se procesionarán aquí en esta Santa Semana porque, quizá a través de ellas, de su hermosura, Dios pueda mover nuestros corazones para unirnos cada vez más y mejor a su divina Labor: El gran Misterio de su amor, La Pascua


El Gran Misterio de tu amor, Señor: La Pascua

Cuando descubro, Señor, leyendo la Escritura,
cómo has ido derramando a manos llenas tu bondad,
de la historia del hombre, en su larga andadura,
mi alma queda absorta y presa en tu mirar…porque…
Es tanta la grandeza que encierra este Misterio
que poderosa fuerza me instiga, me conmueve,
me conduce y me arrastra a un dulce cautiverio
y queda mudo mi ser cuando este Amor me envuelve, a mí,
insignificante criatura, que se atreve
a hablar a sus hermanos de este evento cargado de hermosura:
de tu entrega, de tu pasión, de tu muerte,
del hecho de tu amor ¡de este gesto tuyo extremado de ternura!
Por este don, Señor, hoy te pido, hoy yo quisiera
que mi trémula voz fuera útil mensajera
y pudiera abrir la puerta al oculto sentimiento
de cada uno de nosotros, de cada ser que vive en esta tierra,
cuando en estos Santos días contemplemos de nuestro Dios la
entrega, el prendimiento…
y descubramos tu presencia, viva y delicada, siempre a nuestra vera.


   El 25 de febrero de este año, primer domingo de cuaresma, en la Ciudad del Vaticano el papa Benedicto XVI invitó durante su mensaje antes de la oración del Ángelus, a comprender "la gravedad" del pecado y lo" inconmensurable que es el poder del perdón del Señor". Leo sus palabras:

   "Contemplando con los ojos de la fe el Crucifijo, podemos comprender qué es el pecado, cuán trágica su gravedad y, al mismo tiempo, cuán inconmensurable es la potencia del perdón y de la misericordia del Señor" . (EFE)

   Ante estas palabras tuve, y hoy tengo, la necesidad de pedirle perdón al Señor por las veces que nosotros mismos con nuestro alejamiento o con nuestra negación hayamos contribuido a clavarlo en la cruz.


Cristo del Perdón: Óyeme.


Porque alguna vez no haya sido consecuente con mi fe,
hoy, con mis sentimientos lucho y en mi corazón lamento
llorando la ingratitud que me cegara un momento.
Deseo hacer lo que siento pero me da pudor el decirlo,
¡quizá no sea acogido manifestar lo sentido!
Si yo Te siento presente, Señor, y así lo quiero decir
¿por qué temer mi palabra con el desprecio hacia mí?
Valiente quisiera ser y al mundo entero mostrar
que es cierto que tengo fe y es cierto que quiero amar,
que es cierto que Tú perdonas y que te quieres quedar
con el hombre, hora tras hora, aliviando las fatigas
de quien hoy vive empeñado en quitarte las espinas
de tu frente ensangrentada por devolvernos la vida.
Que desde el frontal del que miras a tu pueblo arrodillado,
tu bendición va absolviendo por siempre nuestro pecado.
Por eso,
cuando alzamos la mirada y nos vemos en tus ojos reflejados,
nos va llenando ese gozo… que nos derraman tus manos:
¡Cristo del mayor Perdón!


He seguido caminando, internamente, junto al paso del Cristo de la Salud y Prosperidad que va dejando sus huellas por los lugares de nuestro caminar por donde, quizás, alguna voz quiebre el silencio en la Plaza de la Ermita o en La Fuente…y se exprese con un cante: La saeta.


Dime, Jesús crucificado,
quién te ha hecho en tu pecho tanta herida
que a ti, te ha causado la muerte
y a mí, me quita la vida contemplar tu cuerpo inerte.


Y… tal vez, otro pecho agradecido te cante también por la calle del Molino, o en la de Ronda o allá por el Nacimiento al son del agua que corre para salir a tu encuentro, en nombre de Montecorto ante tu imagen sufriente:


Ante mi pueblo te canta
mi corazón, y agradece
que tú hayas muerto por mí.
Si sólo amor, Señor, te mereces
¡déjame vivir por Ti!


   Sigo mi caminar y veo que tras el Cristo sufriente va su Madre, María, la Virgen de los Dolores. Ella tiene el corazón oprimido por la herida que le ha causado el puñal de nuestro desamor hacia su hijo.
   Una madre llena de pena… la miramos y deseamos decirle:


Madre llena de dolor
toma mis penas y lava
las llagas de mi Señor…


   Junto a la Virgen Dolorosa va Juan evangelista, el discípulo que tanto amaba Jesús. El único de los Apóstoles que no le abandonó en el trance de su Pasión y Muerte y el primero, de los hombres, (5) que llegó a la tumba vacía del Señor Jesús de Nazaret. Él, en el Gólgota, acogió a María como su madre según le pidió Jesús desde la Cruz (6).
   En este mi camino interior pienso que Tú, Señor, te dejas llevar por nuestras calles y plazas porque quieres estar cerca de tu Pueblo, caminar al lado de cada uno de nosotros por la calle de la Fuente o la de Mahón… aunque sea bajo la apariencia de muerte. Pero Tú vives, estás aquí, crucificado y yacente, sí, pero vivo. Vivo en el sagrario donde te quedarás en la vela al Monumento, en el Jueves Santo, para que esa noche de desnudo altar no se nos haga tan larga estando acompañados con tu presencia, Señor.
   Y después de velar a tus pies, esa noche, llego a la tarde del viernes santo y me encuentro caminando paso a paso con los hombres y mujeres de Montecorto a tu lado Cristo Yacente. Este Paso llevado a hombros, en silencio, me traslada de lleno a aquella escena de muerte en el monte Calvario, tan dolorosa y al mismo tiempo tan gloriosa, porque manifiesta la maravilla de un Dios al que no le importó rebajarse hasta morir para hacer llegar a cada uno de nosotros la verdadera grandeza de su amor. La contemplación de tu imagen, Señor, sacude nuestro ser viéndote caminar, cuesta arriba, cuesta abajo, por nuestras calles, por las calles de nuestras vidas, por las calles de nuestra lucha cotidiana de nuestro trabajo, a veces aburrido, tedioso…
   Una mirada serena a este Cristo Yacente hace que nuestro ser grite en el silencio de nuestro corazón ante la ausencia de vida en su cuerpo y la belleza de su imagen y le digamos:


Cristo, Señor,
me enamora tu rostro, muerto;
me enamoran tus llagas, vivas;
me ilumina tu mirada tras los párpados cerrados,
allí escondida.


   Entonces se siente el latido de su corazón que hace palpitar al nuestro, con fuerza, queriendo salir del pecho y dar vida al que se desliza ante nosotros en el lecho de muerte.
   Se siente como Resucitado, y hay tanta bondad en su divina mirada que queda nuestra lengua muda y nuestra alma inundada de tanta dulzura que, recogida en lo más interno de ella misma, lanza al viento su palabra con todo fervor:


Hoy lo sé, Señor.

Hoy sé que mi fe no es tan fuerte como yo creía y afirmaba.
Hoy veo claramente la Acción que Tú has hecho por mí, por
nosotros, a cambio de nada.
Envíame, Señor, tu Hálito Santo
que cubra mi torpeza con su Sombra.
Que mis pasos sigan tu camino
sin detener mis ojos en la hora.
Que no es mi fuerza la que endulza el vino,
que no es mi ruego, ni mi ser el que te adora.
¡No sé como decir lo que es! Señor…
Es un derroche de ternura inmensa.
Es de tus ojos, la mirada intensa
en lo profundo de tu pupila, dulce puerto…
Es la bondad que se derrama a mares
del corazón de un Dios crucificado y muerto.
¿Cómo hasta hoy no he podido verlo
si presente en mi vida, en nuestras vidas, a cada paso
vas silencioso marcándonos la senda y
siento cómo nos llevas de la mano?
Unas décimas de segundo te han bastado
para quitar el velo de mi mente.
En mi boca has dejado suspendida la palabra
de este corazón sufriente…
Has colmado de bondad mi alma…
Has inundado de amor mi fe quebrada.
No hay palabras que puedan traducir
el inmenso gozo de sentirse amada.
¡Aturdida estoy…!
¡Ni siquiera sé, Señor, darte las gracias!


   Pero hoy sí sé, Señor, y sí quiero que esta voz resuene en cada corazón de Montecorto y en el mundo entero.
   De nuevo me encuentro con la Virgen, Madre de Dolores, que cumpliendo la voluntad de Dios sigue a lado de su hijo desde que lo concibió hasta el último momento de su entrega…y ahí va traspasada de dolor, pero firme.
   Quizá desea mirar al cielo pero el cielo se vuelve tenebroso y no le trae el consuelo de la luz, sin embargo, esta gran mujer junta las manos y en su interior quizás pronuncie las mismas palabras que allá en Nazaret le dijo al ángel:
   -“He aquí la esclava del Señor” -y en este doloroso trance tal vez añada algunas palabras más: -Tú me lo diste, Padre. Tú te lo llevas ¡Hágase tu voluntad!
   Una madre que acompaña a su hijo en la cumbre de su entrega por amor a los hombres y para cumplir la misión que le trajo a este mundo: nuestra salvación.
   Una madre colmada de dolor, sí, pero esperanzada… porque ¡seguro que fue la primera en recibir la visita de su hijo resucitado! Por eso quisiera susurrarle unas palabras:


¡Alégrate! Reina del cielo
que tú serás la primera en verlo resucitado,
sin espinas de pasión…
curadito su costado…
su luz te inundará de alegría
y cerrará las heridas de tu corazón sagrado
¡Oh! dulce Virgen María.


Miro a la Virgen, Nuestra Señora, y la veo como dechado de entrega a la voluntad de Dios y por eso Corredentora con Jesús.


María Corredentora

Una Flor de Nazaret le dio el sí a Dios un día
y ha venido a florecer para darnos hoy la Vida.
Virgen Madre Dolorosa te llamamos.
Tú diste a luz a Jesús, lo cuidaste con tus manos,
tejiste la blanca túnica de la que fue despojado
y rifada entre la guardia allá arriba en el Calvario
donde después de tres horas de agonía,
muerto, a Jesús, te entregaron.
Rosa cuajada de espinas fue tu vida en esta tierra
mas tanto fue su perfume que ha inundado esta ribera
con tu celestial aroma de azahares y azucenas
que envuelve el aire que asume del hombre nuestra miseria.
Nardos, lirios y violetas son prenda de tus sentires
y tus lágrimas son perlas que brillan con la dulzura
del andar por nuestras calles con tu divina hermosura.
Tú que eres reina y señora de la fe,
Madre, Virgen santa de Dolores, seca tu llanto, Mujer,
que aunque muerto hoy lo ves, Jesús resucitará e
iremos hombro con hombro recorriendo este camino
hasta beber en la gloria el vino de la perfecta hermandad,
así, con Él y contigo… ¡cumplida estará su voluntad!…
la voluntad de Dios.


   Y ya de vuelta de acompañar a Jesús y a María en este caminar silencioso de mi interior aparece ante mí una última pregunta, que debería haber sido la primera.

   ¿Qué es en realidad La Semana Santa?

   Porque… es una semana de sentimientos encontrados. Por una parte nos sumergimos, a través de los textos bíblicos y de las imágenes que procesionamos, en el dolor de la realidad que fue la pasión y muerte del Señor y, por otro lado, esos mismos textos nos añaden: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado”(6) Por eso el domingo de Pascua alegra al pueblo el sonido de las campanas con su tintinear de Gloria porque celebramos, desde hace dos mil años, la Resurrección de Cristo.
   Y es que este procesionar a nuestros Cristos y a nuestras Vírgenes en Semana Santa es una referencia a nuestra más recóndita alegría por haber sido salvados, ya que la muerte de Jesús de Nazaret no terminó en el Calvario.
   Pero eso los no creyentes no lo entienden. Por eso no se explican cómo podemos celebrar esta Semana Mayor con tanto ardor y entusiasmo. Sacar a la calle la imagen de un ser que agoniza y muere, una imagen de mujer envuelta en llanto acompañados con cantos desgarrados y, al mismo tiempo, con música, con alegría…

   -¿Cómo es posible tal demencia? –dicen ellos.

   Y… en cierta medida ¡puede que tenga razón!... porque… ¡ahora encuentro la respuesta a mi pregunta!… la Semana Santa es realmente la celebración de Una Santa Demencia, de una Santa Locura.


La Santa Locura
de un Dios que se hace Hombre y muere, sólo…
¡por amor a su criatura!


DESPEDIDA

   Y ya, después de haber desplegado ante ustedes mis sentimientos en el camino recorrido desde mi interior por la Semana Santa de Montecorto, de haber llevado a buen término el callado deseo que nació en mí aquel veinte de agosto del año pasado, y de haber compartido con ustedes estos momentos tan llenos de la presencia de Dios(7) quiero despedirme de todos deseándoles puedan vivir estos días de oración y de gozo, de perdón y de paz con profundo recogimiento y con desbordante alegría. Yo, por mi parte, me llevo el secreto anhelo de que las sencillas palabras que he depositado en sus manos nos puedan ayudar, de alguna manera, en el quehacer cotidiano de nuestras vidas y... ¡que sean felices!
   Gracias…
   Adiós.

   Francisca López García


   Notas:

1) Imagen traída de los talleres de arte de Olot (Gerona) sobre los años 1938-39.
2) Imagen donada por Doña Carmen Sánchez López y que fue bendecida el día 19 de marzo del 2005, apadrinada por la Hermandad de La Vera Cruz de Ronda.
3) También esta imagen procede de los mismos talleres de arte de Olot (Gerona) y de la misma fecha que el Cristo.
4) Imagen traída de Málaga.
5) Ver el evangelio de Juan capítulo 20 versículo 1-10.
6) Ver el evangelio de Juan capítulo 19 versículo 26-27.
7) Ver el evangelio de San Lucas capítulo 24 versículos 5-6.
8) Ver el evangelio de Mateo capítulo 18 versículo 20.

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Para Montecorto en el día del Pregón de su Semana Santa Nuevo

Querido pueblo de Montecorto:
Hoy, desde la lejanía,
mi mente vuela

a… través de llanuras, de valles y montañas,
a través de espesas nubes y de rocas escarpadas;
entre la noche y el día, entre puertas y ventanas,
porque
por ese lugar de mis sueños hay un quejido en mi alma.

Suspiro que el aire os lleva sin fronteras ni vaguadas
para expresar mí deseo desde palabras prestadas
que os aviva el sentimiento para esta Semana Santa,
que no es una más, como otras, no, es única…

Hoy a ustedes y a mí, de nuevo,
a través del Pregonero,
Dios nos llama.
A todos, mi recuerdo agradecido.


Francisca López García
Día 15 de Marzo del 2008

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